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miércoles, 16 de diciembre de 2015

EL MUÑECO DE NIEVE


Había una vez un muñeco que quería ser artista, así que lo invitaron a Estados Unidos. Cuando llego a Estados Unidos se fue a Los Ángeles al museo de las artes . Ahí en el museo mostró los dibujos.
Ahí se apareció un mago y le dijo:
-¡Muñeco! has hecho un buen trabajo.
-así que le coincido un deseo de tener suerte en hacer los dibujos y llevarlos al museo
 

El muñeco llevo cada día los dibujos con éxito ganando dinero.
Un día llego lo inesperado, pues el muñeco no tubo dinero y los dibujos ya no los aceptaban
y llego el muñeco muy molesto y le dijo:
-Muñeco, veo que estas gozando tu riqueza pero la echas a perder.
-Si quieres seguir sin desasearse tienes que seguir mis pasos.


El muñeco acepto la propuesta y entonces después de 5 semanas no cumplió el muñeco 
llega el mago y le dice:
-muñeco no me obedeciste
!te derritiere! y lo derritió.

Autor: Leonardo Edmundo Beristain Anzures.



                                                                        FIN

lunes, 14 de diciembre de 2015

el conejito soñador


Edades:
Todas las edades
El conejito soñador Había una vez un conejito soñador que vivía en una casita en medio del bosque, rodeado de libros y fantasía, pero no tenía amigos. Todos le habían dado de lado porque se pasaba el día contando historias imaginarias sobre hazañas caballerescas, aventuras submarinas y expediciones extraterrestres. Siempre estaba inventando aventuras como si las hubiera vivido de verdad, hasta que sus amigos se cansaron de escucharle y acabó quedándose solo.

Al principio el conejito se sintió muy triste y empezó a pensar que sus historias eran muy aburridas y por eso nadie las quería escuchar. Pero pese a eso continuó escribiendo.

Las historias del conejito eran increíbles y le permitían vivir todo tipo de aventuras. Se imaginaba vestido de caballero salvando a inocentes princesas o sintiendo el frío del mar sobre su traje de buzo mientras exploraba las profundidades del océano.

Se pasaba el día escribiendo historias y dibujando los lugares que imaginaba. De vez en cuando, salía al bosque a leer en voz alta, por si alguien estaba interesado en compartir sus relatos.

Un día, mientras el conejito soñador leía entusiasmado su último relato, apareció por allí una hermosa conejita que parecía perdida. Pero nuestro amigo estaba tan entregado a la interpretación de sus propios cuentos que ni se enteró de que alguien lo escuchaba.

sábado, 12 de diciembre de 2015

El ave azul

Érase tiempo atrás un Rey que enviudó, y al que la tristeza le invadió. Cenizo y agrió se tornó el Rey hasta que, pasada una temporada, conoció a una mujer de la que se enamoró. El monarca, totalmente embriagado de amor, comenzaba a superar la tragedia por la pérdida de su esposa, mientras una nueva Reina se alzaba ante el pueblo. Rey y Reina tenían, por separado, una hija cada uno. Florine, hija del Rey, era preciosa y de noble corazón; todo lo opuesto a Truitonne, descendiente de la nueva reina, maleducada, egoísta y poco agraciada. Su carácter suspicaz, contagiado a la Reina, pronto provocó celos hacia Florine y su belleza.
Y se arreciaban tiempos más complejos, pues el Rey sentía que sus hijas, natural y adoptiva, debían ser casadas. Se concertó la visita del Príncipe Encantador, y la recelosa Reina unió fuerzas con su hija para que éste se fijara en ella y solo en ella. Tamaña treta requirió de sobornos a las damas de honor, quienes le robaron a Florine sus joyas y vestidos y se los dieron a Truitonne. De nada sirvió, puesto que la belleza ni mucho menos es apariencia, y el príncipe se enamoró de Florine. Rabiosas, la Reina y Truittone presionaron tanto al Rey, que éste ninguneó a Florine el resto de la visita.
Pero, pese a todo, el Príncipe Azul seguía encandilado de Florine. Tanto era así, que rechazó los regalos que la Reina le envió, uno tras otro. Ella, montada en cólera, le advirtió que Florine estaba encerrada en una torre, de la cual no saldría hasta que él no partiese. La indignación del Príncipe fue en aumento, y solicitó de nuevo hablar con Florine. La situación, aparentemente inofensiva, dio pie a una nueva artimaña de la Reina, quien estableció un lugar de encuentro tan tan oscuro, que Truitonne hizo de impostora. El Príncipe, confuso y habiendo caído por completo en la trampa, le pide por error la mano a Truitonne.el-pajaro-azul
Nada detiene ya a Truitonne una vez el Príncipe ha hecho una promesa, y conspira con su hada madrina para engañarlo y casarse con él. Así pues, en la ceremonia de boda, Truitonne trae el anillo y expone el caso a todo el mundo. El Príncipe, burlado por Truitonne, se niega a contraer matrimonio con ella. Nada en el fondo puede hacer ésta para persuadirlo, pero su hada madrina, Mazilla, lo amenaza con una maldición si rechaza el casamiento. El Príncipe, terco, es transformado en un pájaro azul por osar contrariar al hada rompiendo su falsa promesa.
Enterada la Reina de las vicisitudes acontecidas, señaló como culpable a Florine. Con esta excusa tan perfecta, Truittone pudo vestirse de novia, y enseñó el vestido a Florine al tiempo que le hacía saber que el Príncipe Azul había accedido a casarse con ella. La argucia se completó engañando al Rey, haciéndole creer que su Florine estaba obsesionada con el Príncipe, y que mejor debía permanecer en la torre mientras tanto.
El encierro de Florine, por tanto, quedó injustamente prolongado. Pero Florine no estaba sola… pues un tierno pájaro azul la visitó una noche y le contó todo lo que había sucedido a sus espaldas. Desde aquel encuentro nocturno, el pájaro azul acudió muy a menudo, y en cada una de sus visitas llevó a Florine obsequios y joyas.
La maldad de la reina, por otro lado, no se detuvo, y  ésta no cesó en su empeño de buscar un pretendiente a la altura de su Truitonne. Rechazada una vez tras otra Truitonne, la Reina hubo de recurrir a Florine y, al subir a la torre, sorprendió a ésta cantando con el pájaro azul. Nada habría sucedido de no ser porque la Reina descubrió las joyas, y supo que Florine había sido ayudada por alguien… Sin más demora, se vertieron acusaciones de traición sobre Florine, conspiración que el pájaro azul se encargó de frustrar.

autor: felix

jueves, 10 de diciembre de 2015

OBSEQUIO


La luna brillaba en lo alto y el mar comenzaba a embravecer…

Un hombre regresaba en su barca después de horas de arduo trabajo
Impregnado del sudor salado y del esfuerzo del diario acontecer.
Su voz apenas audible clamaba al cielo la oración diaria de agradecimiento y
Envuelto en plegarias avanzaba con paso lento pero firme hacia su casa; donde un
Destino diferente  lo esperaba con los brazos abiertos.

Una estrella apareció de repente enorme, brillante, y a su lado un
Ángel hermoso que llevaba consigo un cofre dorado
Rebosante de bendiciones. El ángel se acercó al hombre y
Depositó frente a él el cofre, pidiéndole que lo abriera le dio a escoger lo que quisiera:
Oro, piedras preciosas, ricos manjares… había tanto por escoger… cuando de pronto, el hombre
Fijó la vista en un pequeño frasco que había en el fondo.  Un frasco lleno de un
Líquido plateado, brillante, y sin pensarlo dos veces lo tomó; preguntó al ángel que era aquello y
Observando detenidamente pudo darse cuenta que había un pequeño letrero que
Rezaba al calce: “agua de la vida”. ¿Qué era aquello que había entre sus manos? Acaso 
Era verdad lo que sus ojos veían? Un pensamiento cruzó por su mente, la imagen de
Su hijo muerto al que podría revivir con aquel elixir se hizo presente. Sin pensarlo tomó el frasco y
Gustoso agradeció al ángel el hermoso regalo que acababa de recibir. ¡Todo iba a cambiar! el
Obsequio más grande que el ser humano pudiera albergar, la oportunidad de volver a la vida!!!

Mas algo lo paralizó, observó el frasco detenidamente y con los ojos llenos de lágrimas lo devolvió.
El ángel extrañado preguntó el porqué de su acción a lo cual el hombre respondió: un
Zafiro perdería su valor si lo devuelvo a la tierra…  Él vive en mí y en cada corazón que lo recuerda.

“Morir es trasladarse a una casa más bella, se trata sencillamente de abandonar el cuerpo físico como una mariposa abandona su capullo” 


Autor: Malu Ramírez

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Los tres tigres



Había  tres tigresitos chiquitos su mamá no estaba los dejo abandonados  ellos estaban buscando a su mama pero no la encontraban ellos lloraban mucho por su mama  los tigresitos tenían mucha hambre
Buscaron comida así que los tigresitos se quedaron dormidos cuando despertaron había tigres blancos,y naranjas y dijeron vamos a comer hermanos comieron peces tomaron agua pero un tigre grande le dijo por qué andas comiendo de mi comida y el tigresito le dijo que tenía hambre y que andaba buscando a su ama que no la encontraban y le dijo el tigre pus que tus hermanos busquen a su mama dijo los tres tigres  pero son muchos andaban buscando a  su mamá pero no la encontraron  y  vieron a na tigre igual que ellos pero la tigre lloro por qué dejo abandonados. Y dijeron que era nuestra mamá  y la tigre se puso feliz por encontrar a sus tres hijos.

Autor: Yhoalibeth Carreto





viernes, 27 de noviembre de 2015

El diario de Anna Frank

El diario de Anna Frank 
La vida en Alemania 
Ana Frank nace el 12 de junio 1929 en la ciudad alemana de Fráncfort del Meno, donde la familia de su padre lleva viviendo varias generaciones. Margot, hermana mayor de Ana, es tres años mayor que esta. La crisis económica, el surgimiento de Hitler y el creciente sentimiento antisemita en la sociedad ponen fin a la tranquila vida de la familia. Otto Frank y Edith, su esposa, deciden – como muchos otros judíos – dejar Alemania.

Una nueva vida en Ámsterdam 

Otto puede montar una empresa en Ámsterdam; la familia encuentra una vivienda en la plaza Merwedeplein. Las niñas van a la escuela, Otto trabaja duro en su fábrica y Edith se ocupa del gobierno del hogar. Cuando la amenaza de la guerra en Europa aumenta, Otto intenta emigrar con su familia a Inglaterra o a los Estados Unidos, pero dichos intentos fracasan. El 1 de septiembre de 1939, Alemania invade Polonia. Este es el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.


Él diario como la mejor amiga
   
Poco antes de tener que esconderse, Ana recibe un diario personal como regalo de cumpleaños, en el que comienza inmediatamente a escribir. Durante el periodo en que estuvo escondida, Ana escribe sobre lo que ocurre en la Casa de Atrás y sobre sí misma. El diario es un gran apoyo para Ana, quien también escribe en él cuentos cortos y colecciona citas de escritores en su «Libro de Frases Bonitas»
Cuando el ministro de educación neerlandés hace un llamamiento – a través de la radio inglesa – a conservar los diarios escritos durante la guerra, Ana decide elaborar el texto de su diario para convertirlo en una novela a la que llamará «La Casa de Atrás». Ana comienza con la reescritura, pero, antes de terminar es descubierta junto con los demás escondidos, y arrestada.
Arresto y deportación 
El 4 de agosto de 1944, los escondidos son arrestados, junto con los ayudantes Johannes Kleiman y Victor Kugler. Pasando por oficina central del Servicio de Seguridad alemán, la prisión y el campo transitorio de Westerbork [provincia de Drenthe, Países Bajos], los escondidos son deportados a Auschwitz. Los dos ayudantes antedichos son enviados al campo de Amersfoort [Países Bajos]. Johannes Kleiman es liberado poco después de su detención, Víctor Kugler consigue escapar del campo unos seis meses después de haber sido internado en él. Inmediatamente después de la detención, Miep Gies y Bep Voskuijl rescatan las hojas del diario de Ana, que han quedado en la Casa de Atrás. Pese a profundas investigaciones, hasta ahora no ha quedado claro cómo fue descubierto el escondite. 
Otro Frank regresa 
Otto Frank es el único de los ocho escondidos que sobrevive a la guerra. Durante su largo viaje de regreso a los Países Bajos es informado de que Edith, su esposa, ha muerto. Aún no sabe nada sobre sus hijas, y abriga esperanzas de poderlas volver a ver con vida. A principios de junio llega a Ámsterdam. Se dirige directamente a la casa de Jan y Miep Gies, con quienes vivirá durante siete años. Otto Frank intenta dar con sus hijas, pero, en el mes de julio, recibe la noticia de que ambas han muerto en el campo de concentración de Bergen-Belsen, a causa de enfermedades y penurias. Miep Gies le entrega entonces las hojas del diario de Ana. Otto lee el diario y encuentra en él a una Ana muy distinta de la que conocía. 

jueves, 26 de noviembre de 2015

LOS DULCEROS


Era el cumpleaños de Fabiola, y junto con su mamá había participado en la preparación de la fiesta. Armaron dulceros para regalar al final, prepararon la piñata y escribió a mano sus 24 invitaciones para sus compañeros de salón.
El día que repartió las invitaciones, le sobraron 2. Cuando su mamá le preguntó cuántos amigos ya estaban enterados de la fiesta ella respondió 22.
Llegó el día! Vinieron muchos amigos. La mamá quería contar cuántos chicos había pero no podía pues ellos estaban en movimiento todo el tiempo! Pensó que si contaba cuántos regalos había sabría exactamente cuántos invitados había en la fiesta.
Había 19 regalos, 1 carta y 2 dibujos. Por lo tanto los 22 amigos asistieron al cumpleaños.
Cuándo finalizó la fiesta, Fabiola preparó 24 dulceros para regalar a sus invitados. Se los repartió a cada uno a medida que sus padres venían a recogerlos.
Cuando se habían ido todos del cumpleaños, su mamá le pidió los 2 dulceros restantes, pero Fabiola tenía solo uno. Qué había pasado?  
Al día siguiente Fabiola asistió a clase como de costumbre. Todavía sus amigos comentaban la diversión que habían vivido en su cumpleaños. Todos reían recordando menos Marilú. Ella estaba seria, y apartada del grupo, mirando de reojo y a lo lejos.
Fabiola pensó que Marilú estaba ofendida porque no recogió muchos dulces cuando fue el tiempo de la piñata, entonces se acercó y le preguntó qué le pasaba?
Marilú se sonrojó. Se quitó la mochila que tenía colgada en la espalda, abrió el cierre, metió su mano en ella y sacó algo. Era un dulcero del cumpleaños de Fabiola!
Miró a Fabiola a los ojos y empezó a explicar:
‘Cuando tu repartías ayer los dulceros, a mí me diste dos veces y yo callé, pues consideré que tener dos dulceros era lo más justo después de no haber podido recoger tantos dulces de la piñata como los demás invitados.
Entonces me fui a casa acompañada de mi padre. En el auto él me contó que su jefe le había otorgado un aumento por ser una persona honrada.
-Qué quiere decir ser una persona honrada? le pregunté.
Él me explicó que ser honrado es respetar los bienes tuyos y los de los demás. No quedarte con cosas que no te pertenecen aunque tengas la oportunidad de que nadie se dé cuenta.
Enseguida me subió un calor por el cuerpo que me recalentó las orejas y las manos. Las mismas manos que sostenían con fuerza dos dulceros de tu cumpleaños.
Al llegar a casa le conté lo sucedido y entre lágrimas y sollozos le dije que yo quería ser una persona honrada como él, y que además no quería ser castigada. Qué vergüenza estaba sintiendo, era insoportable!
Mi padre tan solo dijo:
‘Ya sabes qué hacer si quieres ser una niña honrada’
Entonces guardé el dulcero que no me pertenecía, para traerlo a la escuela y devolvértelo. Aquí lo tienes’’
Los ojos de Fabiola se inundaron de lágrimas, pues estaba conmovida con la historia que Marilú le acaba de contar y aceptó el dulcero. No faltaba ni un solo dulce!
Al final de la historia Marilú demostró ser una niña honrada, y lejos de ser castigada, cuando la maestra se enteró de lo ocurrido le pidió permiso para contar su relato a toda la escuela y desde ese día Marilú fue una niña a la que todos quisieron imitar por su honradez.